El proyecto contempló la transformación de un área abierta en un parque recreativo moderno y funcional. La obra incluyó el diseño y construcción de senderos peatonales con acabados en hormigón estampado, la instalación de bancos de alta durabilidad y un área de juegos infantiles segura para los niños de la zona. Uno de los elementos destacados por el MAPRE en esta intervención fue el sistema de iluminación nocturna, diseñado para extender el uso del parque y mejorar la percepción de seguridad en el entorno de la comunidad.
Además, se trabajó en el paisajismo integral, utilizando árboles nativos para proporcionar sombra natural y mejorar el microclima del sector. Este parque se ha convertido en el centro de la vida social de El Arroyo, siendo el lugar predilecto para encuentros familiares y actividades comunitarias, cumpliendo con la misión de descentralizar la inversión pública y llevar calidad de vida a los distritos y secciones de Barahona.