Este proyecto consiste en la construcción y habilitación de nuevos módulos de Farmacias del Pueblo dentro de la estructura de diversos Centros de Primer Nivel en la provincia de Barahona (incluyendo puntos clave como La Guázara, Pescadería y zonas de la cuenca del Yaque). La intervención no solo implica la construcción física de locales climatizados y seguros, sino también la integración de un sistema digital de inventario que asegura el abastecimiento constante de fármacos esenciales para el tratamiento de enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión.
Al ubicar estas farmacias dentro de los CPN, se logra un ecosistema de salud eficiente: el paciente recibe la consulta médica y, a pocos pasos, puede adquirir su tratamiento sin necesidad de costosos traslados a la ciudad de Barahona. Estas infraestructuras están diseñadas bajo estándares de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), garantizando la correcta cadena de frío para insulinas y otros medicamentos biológicos, impactando directamente en la economía familiar de los barahoneros más vulnerables.