La intervención en la Cañada La Playa consistió en el encajonamiento y revestimiento de su cauce en hormigón armado, eliminando un foco de contaminación crítica que afectaba directamente la salud de los residentes y la imagen turística del malecón de Barahona. La obra incluyó la construcción de muros laterales, losas de fondo y la adecuación de registros para facilitar el mantenimiento preventivo. Al canalizar técnicamente este flujo, se evita el estancamiento de aguas negras y la proliferación de vertederos improvisados, permitiendo que el agua fluya de manera controlada hacia su desembocadura sin afectar las viviendas circundantes.
Este proyecto es una respuesta directa a las inundaciones que sufría el sector bajo de la ciudad durante cada evento hidrológico, donde el lodo y los desperdicios obstruían las vías principales. Con el saneamiento de la cañada, no solo se protege el patrimonio de las familias locales, sino que se contribuye a la recuperación ambiental de la bahía de Neiba, reduciendo la carga de sedimentos y desechos que llegan al mar. Esta obra se integra al plan de remozamiento del área del malecón, elevando la calidad de vida urbana y el potencial recreativo de la zona costera de Barahona.