La terminación de la capilla Nuestra Señora de la Altagracia en Itabo es una obra de infraestructura religiosa que dignifica el espacio de culto de la comunidad, pasando de una estructura inconclusa a un templo moderno y seguro. La intervención incluyó trabajos de terminación fina en muros, instalación de pisos de granito, plafones acústicos y un sistema eléctrico integral que permite la realización de actividades nocturnas. Además, se priorizó la estética exterior con pintura de alta calidad y la instalación de puertas y ventanas que aseguran tanto la seguridad como la ventilación del recinto.
La finalización de esta parroquia representa un centro de cohesión fundamental para los residentes de Haina, funcionando no solo para servicios religiosos, sino como un refugio comunitario y centro de formación. El proyecto se ejecutó en armonía con el plan de desarrollo de la zona, que incluye el asfaltado de los accesos y la cercanía con instalaciones deportivas, creando un núcleo urbano revitalizado. Esta obra responde a un anhelo de décadas de los feligreses, quienes ahora cuentan con un espacio adecuado para la oración y el encuentro vecinal.