El Mercado de Verduras Ramón
Flete fue objeto de un proyecto de remozamiento con el propósito de transformar
el espacio en una plaza comercial organizada para la venta de frutas, vegetales
y otros productos hortofrutícolas. La intervención incluyó la mejora de la
infraestructura básica, construcción de puestos organizados, mejoramiento de
los accesos peatonales, arreglo de techo, sistema de iluminación, enchapes de
piso y paredes, además de adecuación de espacios para servicios básicos como
baños y facilidades de limpieza. La obra responde a demandas históricas de los
vendedores de frutas del municipio, que exigían una infraestructura digna y
condiciones adecuadas de higiene y ordenamiento comercial.