La obra permitió elevar el hospital de segundo a tercer nivel de
atención, asegurando instalaciones modernas y funcionales para la atención
pediátrica.
Los trabajos incluyeron la renovación completa de la infraestructura,
instalación de sistemas de media tensión eléctrica y dotación de nuevos equipos
médicos. Entre las mejoras se destacan dos quirófanos, unidades de pre y
postquirúrgico, una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos con siete camas,
un área de esterilización y cuatro salas de descanso para el personal. Además,
se habilitaron siete consultorios pediátricos, cinco módulos odontológicos, un
área de facturación y sala de espera para consultas externas.
El remozamiento del hospital tiene como objetivo principal mejorar la
calidad de la atención infantil en sectores como Ensanche La Fe, Cristo Rey y
La Agustina. La intervención se enmarca dentro de los esfuerzos del gobierno
por transformar el sistema de salud pública en el país, beneficiando tanto a
niños y niñas como a sus familias mediante servicios médicos más seguros,
eficientes y especializados.