El desvío de la línea de impulsión en el tramo de la subestación de 345 kV de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) es una obra de ingeniería electromecánica y civil de alta precisión. Este proyecto fue necesario para garantizar la convivencia segura entre la infraestructura de transporte de agua hacia el Gran Santo Domingo y la expansión del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) en la zona de Guerra.
Contexto y Estado Actual
Estatus: La obra se encuentra finalizada y en operación normal.
Motivación: El trazado original de la línea de impulsión de los campos de pozos de La Joya y El Cabreto interfería con el área de seguridad y servidumbre de la nueva Subestación de 345 kV, una infraestructura crítica para la estabilidad eléctrica nacional. El desvío fue ejecutado para evitar riesgos de inducción eléctrica en las tuberías metálicas y permitir el mantenimiento seguro de ambas infraestructuras.
La ejecución requirió una coordinación milimétrica para no interrumpir el suministro de agua a los municipios de Santo Domingo Este y Norte:
Tuberías de Alta Resistencia: Se utilizaron tuberías de acero al carbono o hierro dúctil de gran diámetro (aproximadamente 36 a 48 pulgadas), con revestimientos especiales para prevenir la corrosión galvánica debida a la proximidad con las líneas de alta tensión.
Protección Catódica: Se instaló un sistema reforzado de protección catódica para neutralizar cualquier corriente de fuga o inducción proveniente de la subestación de 345 kV.
Empalmes de Precisión: La interconexión final (el "tie-in") se realizó en horarios programados de baja demanda, utilizando tecnología de soldadura de alta presión y pruebas de ultrasonido para garantizar la estanqueidad.
Obras Civiles: Construcción de atraques de hormigón armado en los codos de desvío para soportar los golpes de ariete y las presiones dinámicas del flujo de agua proveniente de los pozos.
Continuidad del Servicio: La conclusión exitosa del desvío asegura que los campos de pozos de La Joya y El Cabreto sigan aportando millones de galones de agua diarios al sistema, sin riesgo de roturas por fallas eléctricas en la zona de la subestación.
Seguridad Eléctrica: Al liberar el espacio de servidumbre de la subestación, se permite que la ETED (Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana) opere los niveles de 345 kV sin interferencias físicas, lo que mejora la confiabilidad del suministro de energía para todo el país.
Sostenibilidad: El nuevo trazado es más accesible para las brigadas de mantenimiento de la CAASD, reduciendo los tiempos de respuesta ante posibles averías futuras.
Inversión Pública: La obra fue ejecutada mediante un esfuerzo conjunto entre la CAASD y la ETED, con una inversión que superó los RD$ 1,400 millones, cubriendo materiales, excavaciones especiales y sistemas de protección electromagnética.
Eficiencia de Costos: Al realizar el desvío de manera preventiva, el Estado evitó costos potenciales multimillonarios por paradas no programadas del sistema eléctrico o daños por corrosión acelerada en la red de acueductos.