Esta subestación, ubicada en el sector Paraíso del
Distrito Nacional, estuvo fuera de servicio por casi dos años, lo que afectaba
significativamente la calidad y continuidad del suministro eléctrico en la
zona.
La recuperación consistió en la instalación de un nuevo transformador con una capacidad de 50 MVA (megavoltamperios) a 138/12.5 KV. Este transformador ayudó a normalizar el servicio en varios circuitos. Benefició directamente a residentes, comercios y empresas en zonas de alta densidad poblacional y comercial. Los sectores que se vieron directamente impactados de manera positiva fueron aquellos ubicados en los polígonos de las avenidas Núñez de Cáceres, John F. Kennedy, Ortega y Gasset, y 27 de Febrero, así como los sectores de Piantini, Ensanche Paraíso y Serallés. Además, la recuperación de esta subestación alivió la carga de las subestaciones cercanas de Los Prados y Metropolitano, lo que mejoró el servicio en esas áreas también.
Esta acción formó parte de un plan para ampliar la capacidad de los transformadores y mejorar el servicio eléctrico debido al crecimiento de la demanda