La terminación del Tramo IV de la Circunvalación Norte de Santiago consistió en la construcción y habilitación de un segmento vial que conecta la avenida de Tamboril con el sector de Cienfuegos (Santiago Oeste), completando parte del anillo periférico de la ciudad de Santiago de los Caballeros. Esta infraestructura forma parte de un plan de accesibilidad urbana orientado a mejorar la movilidad vehicular, reducir la congestión dentro de la ciudad y facilitar el tránsito de vehículos pesados que se dirigen hacia la autopista Duarte y otros corredores regionales.
El tramo tiene una longitud aproximada de 6.65 kilómetros y contempla obras complementarias como la construcción de puentes, drenajes, señalización y conexiones con vías principales. Su apertura permitió una conexión directa entre Cienfuegos, Tamboril y otras zonas del área metropolitana de Santiago, beneficiando a decenas de comunidades y reduciendo significativamente los tiempos de desplazamiento en la zona norte de la ciudad.
Estado Actual y Conectividad
Estatus: El Tramo IV se encuentra totalmente finalizado e inaugurado. Las labores de señalización y colocación de barreras de seguridad se completaron a inicios de este año.
Ruta Estratégica: Este tramo permite que los vehículos que vienen desde la zona industrial y tabacalera de Tamboril lleguen a Cienfuegos y a la Avenida Circunvalación Sur sin tener que atravesar arterias congestionadas como la Estrella Sadhalá o la 27 de Febrero.
Integración: Conecta de forma fluida con el sistema de transporte masivo (Monorriel y Teleférico) en los puntos de transferencia cercanos a Santiago Oeste.
La construcción se adaptó a la topografía y a la alta demanda de tráfico pesado de la zona:
Pavimentación: Aplicación de una carpeta asfáltica de 4 pulgadas de espesor (refuerzo especial para carga), colocada sobre una base estabilizada con cemento para prevenir deformaciones.
Puentes y Pasos a Desnivel: Incluye la construcción de puentes sobre cañadas existentes y pasos a desnivel que eliminan los cruces peligrosos en las intersecciones con vías secundarias.
Drenaje Pluvial: Se diseñó un sistema de canales laterales y alcantarillas de gran capacidad para gestionar el agua en esta zona, que históricamente presenta puntos de inundación durante lluvias intensas.
Iluminación: Instalación de luminarias LED solares en todo el trayecto y señalización reflectiva de alta visibilidad para garantizar la seguridad en el tránsito nocturno.
Ahorro de Tiempo: Se estima que el trayecto entre Tamboril y Cienfuegos se ha reducido de 45-60 minutos a solo 15 minutos, mejorando la productividad de las empresas de zonas francas y la calidad de vida de los trabajadores.
Desarrollo de Santiago Oeste: El tramo impulsa la plusvalía de los terrenos en Cienfuegos y áreas aledañas, fomentando la construcción de nuevos proyectos habitacionales y comerciales.
Descongestión Urbana: Al sacar el tráfico pesado del centro de Santiago, disminuye la emisión de gases contaminantes en el casco urbano y reduce el desgaste de las calles internas de la ciudad.
Inversión Pública: La inversión total para completar este tramo y sus obras complementarias superó los RD$ 1,100 millones, ejecutados a través del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Eficiencia Logística: El sector transporte de carga reporta un ahorro del 20% en costos de combustible y mantenimiento de neumáticos al utilizar esta vía de alta velocidad en lugar de las rutas urbanas tradicionales.