El destacamento militar de
Manzanillo, en el municipio Pepillo Salcedo, fue objeto de un proceso de
remozamiento integral con el objetivo de mejorar la operatividad y dignidad de
las instalaciones de las Fuerzas Armadas en esta zona fronteriza. Los trabajos
incluyeron rehabilitación de áreas administrativas, dormitorios, cocina,
comedor, sala de espera y espacios de apoyo logístico. La obra buscó no solo
garantizar condiciones más adecuadas para el personal, sino también reforzar la
presencia institucional en un punto estratégico vinculado a la seguridad y el
control en la frontera norte.