La obra consiste en encauzar el cauce del río mediante la reconfiguración de su sección hidráulica y la construcción de muros de gaviones a lo largo de los márgenes aguas arriba y aguas abajo, con prioridad en zonas de socavación y cercanas a puentes o vados. Incluye excavación y perfilado del lecho, conformación de taludes estables, colocación de gaviones con geotextil filtrante para controlar la erosión interna, y protección de pie mediante anclajes y colchonetas en el lecho para disipar energía.
Se ejecutan espolones
y aletas en puntos críticos para guiar el flujo y reducir turbulencias, así
como cunetas y drenes al pie de los muros para aliviar presiones hidrostáticas.
El diseño prevé accesos de mantenimiento, pasos provisionales de obra y medidas
de manejo de sedimentos, procurando compatibilidad con crecidas y minimizando
impactos en la ribera. Como resultado, se incrementa la capacidad de
conducción, se estabilizan las orillas y se disminuye el riesgo de desbordes y
daños a infraestructuras y viviendas cercanas.