El puente sobre el arroyo Yauya,
en la carretera Otra Banda–Nisibón, fue construido para devolverle la
comunicación a cientos de familias de la zona rural de Higüey, en la provincia La
Altagracia, que durante años tuvieron que cruzar por un paso improvisado luego
de que el puente anterior colapsara. Con esta nueva estructura, el gobierno
resolvió un problema que afectaba la seguridad y el transporte diario de los
residentes, especialmente de estudiantes, trabajadores y productores agrícolas.
La obra no solo representa una
mejora en la movilidad, sino también un alivio social, ya que facilita el
acceso a escuelas, hospitales y comercios. Además, el nuevo puente fue diseñado
con aceras peatonales y buena iluminación, integrando medidas de seguridad que
antes no existían. Su construcción transformó una vía olvidada en un paso
moderno, seguro y duradero, mejorando significativamente la calidad de vida de
las comunidades de La Otra Banda, Cruz del Isleño, El Salado y Nisibón.