El proyecto consistió en la habilitación de un nuevo recinto funerario diseñado bajo criterios modernos de ordenamiento territorial y salubridad. Los trabajos incluyeron el cerramiento perimetral con muros de bloques reforzados, la construcción de una fachada principal con portal arquitectónico, y la creación de calles internas y senderos peatonales para facilitar el acceso a los lotes. Asimismo, se construyó una capilla ecuménica para servicios religiosos y un área administrativa para el registro y gestión de los espacios.
Esta obra responde a una demanda histórica de los sectores de Pescadería, La Hoya y zonas aledañas, quienes enfrentaban serias dificultades debido a la falta de espacio en las instalaciones anteriores. La planificación del nuevo cementerio contempla un sistema de drenaje pluvial para evitar acumulaciones de agua y la instalación de iluminación en áreas comunes, garantizando un entorno seguro y solemne. Con esta inversión, se asegura que el distrito municipal cuente con una solución a largo plazo (proyectada para los próximos 20-30 años) para sus necesidades de servicios funerarios.