El remozamiento del Museo de las Atarazanas Reales consistió en la
restauración integral del antiguo edificio colonial de las Atarazanas,
construido originalmente en el siglo XVI y utilizado como astillero, almacén y
centro comercial del puerto de Santo Domingo. La intervención incluyó la
conservación de su estructura histórica de piedra y ladrillo, así como la
adecuación arquitectónica para su conversión en un moderno museo, respetando
los criterios internacionales de preservación patrimonial.
Asimismo, el proyecto incorporó una museografía innovadora enfocada en
el patrimonio subacuático dominicano, con exhibición de piezas rescatadas de
naufragios históricos entre los siglos XV y XIX, sistemas tecnológicos
interactivos, iluminación especializada y accesibilidad para visitantes. Este
espacio se posiciona como uno de los museos más importantes de la región en su
tipo, fortaleciendo la oferta cultural y turística de la Ciudad Colonial.