El remozamiento de la Fortaleza Ozama consistió en la restauración y
conservación de la edificación militar más antigua de América. Los trabajos
incluyeron la intervención de muros de piedra coralina, torre del homenaje,
garitas y áreas defensivas, aplicando técnicas especializadas para preservar la
integridad estructural y el valor histórico del monumento frente al deterioro
ambiental y el paso del tiempo.
De igual manera, el proyecto contempló la adecuación de espacios para
uso turístico y cultural, con mejoras en iluminación, señalización,
accesibilidad y recorridos internos. Esta intervención forma parte del proceso
de revitalización de la Ciudad Colonial, orientado a fortalecer el patrimonio
histórico, mejorar la experiencia de los visitantes y promover el turismo
sostenible en el centro histórico de Santo Domingo.