Este proyecto integral fue diseñado para solucionar el déficit de
espacios de estacionamiento y recreación en el sector INVI-CEA II de San Luis.
La obra consta de un área de parqueos con capacidad para 16 vehículos,
debidamente señalizados y con acceso asfaltado. El diseño incluyó la
construcción de aceras, contenes y rampas de acceso para personas con
discapacidad en todo el perímetro, garantizando la inclusión y seguridad
peatonal.
El componente del parque biosaludable está equipado con máquinas de
ejercicios de alta gama, diseñadas para el entrenamiento físico al aire libre
de jóvenes y adultos. Cuenta además con un gazebo de hormigón armado cubierto
de tejas, iluminación permanente de bajo consumo y áreas de jardinería. El
espacio fue planificado no solo para el ejercicio, sino también como un centro
de integración comunitaria donde se realizan actividades grupales como
aeróbicos y zumba