El propósito principal de este
proyecto fue mitigar los riesgos de inundaciones y mejorar las condiciones de
vida de los residentes de la zona. Para ello, se realizaron trabajos de
remozamiento y canalización de la cañada, lo que permitió una gestión más
eficiente de las aguas pluviales y redujo significativamente la posibilidad de
desbordamientos durante períodos de lluvias intensas. Además, se construyeron
14 viviendas con acceso vial e iluminación, lo que contribuyó a la
formalización del asentamiento y a la mejora de la calidad de vida de sus
habitantes.
El impacto de esta obra en el
sector de la urbanización y la gestión de riesgos es significativo. Al abordar
problemas históricos de inundaciones y asentamientos informales, el proyecto
contribuye a la planificación urbana sostenible y a la resiliencia de la ciudad
frente a fenómenos climáticos adversos.