Durante décadas, el casco urbano
de Baní cargó con el tráfico pesado de la carretera Sánchez: patanas y camiones
atravesaban la ciudad, generando congestión, accidentes y tiempos de viaje
impredecibles. De ahí la insistente demanda “por más de 30 o 40 años” de una
vía de circunvalación que sacara el flujo de paso del centro y devolviera la
vida local a escala humana. Con la nueva circunvalación, las autoridades
estiman ahorros de 40 minutos a 1 hora en los traslados hacia/desde el Sur.
La obra conecta de forma más
eficiente la provincia Peravia con el resto del Sur, descongestiona el centro
urbano de Baní y mejora el transporte de carga y pasajeros. El Gobierno subraya
su impacto directo en tiempo, combustible y costos logísticos, así como en el
impulso a la actividad turística y económica de la región.
La Circunvalación de Baní tiene
19.8 km de longitud; 2 carriles (3.65 m cada uno) y paseos de 2.50 m por lado.
Incorpora 17 puentes, incluido el mayor sobre el río Baní y una carpeta
asfáltica en dos capas que suman 5 pulgadas, con velocidad directriz de 80–100
km/h. El trazado inicia en Galión (oeste) y conecta en Ojo de Agua, Paya
(este), sobre la Sánchez.